· Cuidados higiénicos: durante el tratamiento es importante llevar una higiene dental muy cuidadosa. Los aparatos hacen que se retenga más placa dental y restos de alimentos en los dientes y hay que dedicar algo más de tiempo a su limpieza.
Hay que cepillarse después de las comidas, prestando especial atención a la zona de los dientes que está junto a la encía, pues es donde más suciedad se acumula. Se debe cambiar de cepillo regularmente( cuando se aprecie que las cerdas empiezan a curvarse), usar cepillos específicos de ortodoncia, realizar enjuagues diarios con colutorios especiales para pacientes con aparatos de ortodoncia.
· Cuidados de los aparatos removibles: Al poder sacarse de la boca hay que cuidar de no perderlos o golpearlos, pues pueden romperse o deformarse. Para ello se suele administrar una cajita donde guardarlos.
Hay que mantenerlos limpios lavándolos a diario con cepillo y pasta de dientes.
Los aparatos deben encajar perfectamente en la boca. De no ser así hay que comunicárselo inmediatamente al ortodoncista.
· Cuidados de los aparatos fijos: Hay que evitar elementos duros que pueden despegar los aparatos o doblar los alambres, lo que provocaría que los dientes se movieran incorrectamente.
Por eso no hay que tocarse los aparatos con los dedos, lápices o bolígrafos, ni morderse las uñas o usar palillos. Hay que evitar comer frutos secos, caramelos, aceitunas con hueso, hielo, etc. La fruta debe ser partida en trozos pequeños y los bocadillos hacerse con pan blando. Los portadores de aparatos estéticos deben intentar controlar el consumo de sustancias que puedan teñirlos, como café, té, bebidas de cola o tabaco.
Si se nota que alguna pieza se ha despegado hay que comunicárselo al ortodoncista lo antes posible.